domingo, 19 de enero de 2014

Amor

En el mundo hay aproximadamente siete mil millones de personas, pero sólo una de ellas será la que te cambie la vida.  
Son miles las miradas con las que nos cruzamos, pero bastará una para que se pare tu mundo.
Podemos llegar a oír cientos de voces al día, pero sólo una voz será capaz de estremecer cada una de las partes de tu cuerpo.
De todas las sonrisas del planeta, una sola conseguirá arrancarte la mejor de las tuyas con el mero hecho de contemplarla.
Hay risas contagiosas, otras que suenan ridículas, risas tontas, vergonzosas… Pero sólo con una sentirás que deseas escucharla cada uno de tus días.
De la misma forma existen innumerables voces, cada una de ellas con un tono y un timbre característicos, pero será una sola la que nunca te cansarás de oír, la que te erice el vello y tenga la capacidad de cambiar tu estado de ánimo sólo con oírla.

Cuando conozcas a la persona que te haga sentir cada una de estas sensaciones tendrás frente a ti al amor de tu vida, a la persona que resultará ser tu alma gemela. Tendrás la sensación de que, a pesar de ser el típico tópico que puede resultar absurdo, es la mitad que complementa la tuya. Se convertirá en la persona de la que dependa que tú pases a ser la más feliz del planeta, o la más desdichada.
Te despertarás cada día con su nombre rondando tu cabeza, con su mirada, su voz, su sonrisa, su risa, su voz... Y antes de dormirte se convertirá en tu último pensamiento. 

Pero entre esos siete mil millones de personas quizá te cruces con otras que lleguen a confundirte, pues sientas que provocan en ti algunas de las sensaciones mencionadas. Pero a veces sólo el tiempo te hará ver que no es esa la persona que hará girar tu mundo de una forma tan mágica que nunca hasta que lo sientas realmente serás capaz de creer. 
En otras ocasiones intentarás auto-convencerte de que ya has encontrado a "esa persona", pero el corazón cuando se trata de amar es imposible de engañar. 

Yo sólo sé que solo una persona será el amor de tu vida, y que nunca dejará de serlo.
Por ello trata siempre de cuidarla, respetarla, perdonarla, entenderla, amarla por encima de todas las cosas, pues tu felicidad dependerá en gran parte de la suya.


Y nunca, nunca, dejes para "después" decirle cuanto la quieres, pues nunca sabrás cuando será la última vez que puedas hacerlo. 




3 comentarios:

  1. Solo alguien que esta realmente enamorado/a puede plasmar todo lo que siente en esas palabras. Muy bien redactado, Raquel. Hace mucho que no publicabas y cuando lo haces, sale esta buena entrada.

    Saludos!

    PD: No se si sera efecto de la cámara, pero los ojos coinciden xDD

    ResponderEliminar
  2. Eres todo para mi, probablemente del modo que pocas personas de entre esos siete millones aproximadamente entenderían, y no voy a culparles, pues entender al amor sin experimentarlo, es como querer entender el sentido del origen de la vida.

    Sé que no me ha hecho falta buscar, que simplemente apareciste y sabía que eras tú, que eras tú la mujer que siempre querría a mi lado, que no existe tiempo, distancia, ni siquiera momentos de desavenencia que tiznen cuando das y recibes todo lo que deseas de esa persona. Desde luego leerte me hace sentir aún más convencido de ello.

    Coincido en todo contigo, incluido en lo vivido con anterioridad, en confundir a seres con personas, o quizás en darle presente a quién no ocupa futuro. Cuando encuentras a la mujer de tu vida, no hace falta que preguntes, que toques a la puerta, o pidas permiso para entrar, ni siquiera que articules palabras, pues esa persona, aunque suene convencional, estaba preparada para abrazarte mucho antes de que supieras de su existencia.
    Tu mitad, tu alma gemela, tu vida, tu amor...tantos calificativos que cobran sentido de un solo modo...besándose.

    Miradas que se abrazan, nervios que como hiedra brotan por el torso creando una amalgama entre corazón y cerebro, sentimientos que como el grafeno se adaptan y resultan inalterables. Lo mejor es que cada día estoy más seguro de lo que quiero, de lo que siento.

    No me hace falta completar una frase para que tú me entiendas, no pasa un solo día en que no coincidamos al escribirnos o al hablarnos, si se trata de cocinar no importa quién lo haga de los dos, pues nuestros gustos encajan a la perfección, para escuchar música, para salir a hacer deporte, para hacer manualidades, para leer, para crear objetivos, para alcanzarlos, para querer, para demostrarlo, para hablar de nuestras cosas, para amarnos...

    Aún así, hay quién dirá que en el proceso de enamoramiento, todo lo que se ve es bueno o que no se perciben defectos. No os equivoquéis, amar no es tener un títere, un pelele, que se mueve a tu imagen y semejanza, no hace falta nada eso.
    Pues cuando te enamoras de esa persona, fallar no es una opción, sus virtudes aplastan con un dedo lo que quizás contemplabas como un defecto y hablar siempre es una opción preferible a dejar de hacerlo, la sinceridad siempre es protagonista.

    No hace falta decirte lo que siento, pues en su día me prometí a ti. Yo, uno de esos extraños que aún le da valor a la palabra y sentido a la vida...pero aún así, siempre te diré...

    Te amo, Raquel.

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Haz un comentario, comparte conmigo lo que has sentido, qué te ha parecido,algo que mejorar... Será un placer para mi leerlo.